domingo, 19 de julio de 2009

Pinturas contra la enfermedad de Chagas




Una buena capa de pintura puede no sólo mejorar la apariencia de una casa sino que también podría cambiarles la vida a sus habitantes. Al lograr erradicar gracias a su poder insecticida la presencia de vinchucas, históricamentes vinculadas con la transmisión de la enfermedad de Chagas, bien darian una mano.

Ivana Amelotti y un grupo de científicos del Centro Regional de Investigaciones Científicas y Transferencia Tecnológica de La Rioja en la Republica Argentina (CRILAR) buscaron evaluar el efecto residual de pinturas insecticidas en la mortalidad de ninfas de vinchucas durante el período comprendido entre marzo del 2008 y abril del 2009. Los investigadores en un trabajo publicado en último número de “Parasites and vectors” colocaron dichas pinturas en tres materiales diferentes que son empleados frecuentemente en los ámbitos rurales para la construcción de los domicilios y los peridomicilios (corrales de animales domésticos y depósitos).

Porciones de madera, bloques de cemento y estructuras de adobe fueron inicialmente bañadas con dos tipos diferentes de pinturas que tenían la capacidad de liberar en forma lenta agentes organofosforados o piretroides. Luego esos materiales fueron expuestos a las condiciones climáticas habituales y a las nocivas ninfas. Los resultados observados fueron muy alentadores ya que incluso luego de doce meses de la aplicación de las pinturas aquellas que contenían organofosforados mataron al 98% de las ninfas mientras que las que liberaban piretroides dieron cuenta del 84% de las mismas.

Cabe recordar que los insecticidas que se emplean habitualmente en el rociado masivo del domicilio y el peridomicilio son efectivos en el control de la vinchuca que se aloja en la casa pero mucho menos efectivos para el control del peridomicilio. El efecto residual del veneno en este último contexto es escaso debido a su desnaturalización generada por los rayos ultravioletas, la porosidad de los materiales y la presencia de polvo que suele cubrir las superficies. De esta manera la reinfestación de los hogares por vinchucas que merodean en las cercanías es moneda corriente y un mal a combatir.

Según concluyen los científicos, las pinturas con piretroides evitarían las reinfestaciones de las viviendas y serían una buena opción para los peridomicilios. Aquellas que contienen organofosforados a pesar de haber sido muy efectivas requieren de estudios de bioseguridad antes de su implementación para así descartar potenciales toxicidades.

La enfermedad de Chagas es causada por un organismo denominado Trypanosoma cruzi y es transmitida por las vinchucas. Constituye un problema central de salud pública en toda Latinoamérica ya que se estima que miles de personas mueren cada año por problemas cardiacos, 10 millones están infectadas y alrededor de 100 millones corren riesgo de contraer la infección. Aunque la enfermedad es endémica de la región, la migración humana la transportó a otros lugares del planeta tales como los Estados Unidos y Europa.

En una patología negada asociada a la pobreza y que debido a la magra inversión pública y privada no cuenta con vacunas ni con tratamientos totalmente eficaces. Quizás una mano de pintura ayude también a llamar un poco más la atención.

jueves, 9 de julio de 2009

Las bacterias y los hongos viajan en jet




“Quizás no sea en primera clase pero al menos ya es un viaje”, pensaban las bacterias y los hongos mientras reposaban en los tanques de combustible JET A-1 en pleno vuelo internacional. Los polizones luego fueron detectados por científicos de la Universidad de Uyo en Nigeria y sus prontuarios publicados en la última versión online de “Bulletin of Enviromental Contamination Toxicology”.


Los investigadores liderados por A. Y. Itah pudieron identificar gérmenes con nombre y apellido tales como Bacillus subtillis, Bacillus megaterium, Flavobacterium oderatum, Pseudomonas aeruginosa, Bacillus cereus, Candida Albicans, Aspergillus fumigatus entre otros por medio de análisis microbiológicos.

Los científicos lograron inocular las bacterias reclutadas en combustibles estériles y determinaron que generaban su biodegradación ya que cuentan con la capacidad de utilizar al combustible como propia fuente de energía y carbono.

Los hallazgos aportados por los científicos llevan a considerar al deterioro de la calidad del combustible, daños en los motores y corrosión en los tanques de acumulación como fenómenos posibles en presencia de estos organismos pequeños y sugieren la implementación de monitoreos eficientes y rutinarios de los sistemas de almacenamiento de combustible.