domingo, 13 de septiembre de 2009

Las foraminíferas se gradúan en ingenieria química




Para las especies de amebas acuáticas, conocidas como foraminíferas, un caparazón de calcio resistente puede ser lo que determine su suerte, mientras flota a la deriva en el solitario mar. Según un artículo, publicado en el último número de la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, la síntesis de esa estructura es facilitada por una jugada digna de un ingeniero químico: el organismo para formar su cubierta alcaliniza el agua circundante y desencadena la precipitación cálcica.

La superficie del mar esta sobresaturada de calcio, pero debido a que existen también concentraciones elevadas de magnesio, a las foraminíferas se les volvió un tanto ardua la tarea de precipitar dicho elemento. Los científicos del Instituto de Biogeociencia de Japón, liderados por Lennart Jan de Nooijer, lograron estudiar especies de foraminíferas por medio de técnicas de microscopia y llegaron a la conclusión de que el agua marina, luego de ser transportada en vesículas al interior, sufrió una elevación importante en su alcalinidad. Lo comentado determinó, según los investigadores, una marcada transformación de bicarbonato en carbonato con el consiguiente aumento en la precipitación del vital ion.