sábado, 25 de septiembre de 2010

Una cumbre, en el año del tigre 2010


Los conservacionistas esperan que el año que transcurre sea verdaderamente el del tigre. Pero no es que se hayan vuelto fanáticos de la astrología china, ni busquen favores de los ciclos lunares, sólo les interesa que luego de la próxima “Cumbre del Tigre”, a realizarse en noviembre en Rusia, la prosperidad vuelva a los cerca de 3500 felinos que resisten en libertad en los bosques y sabanas del continente asiático.

Joe Walston, investigador de la Sociedad para la Conservación de Vida Silvestre de Nueva York, en los Estados Unidos, retrató un panorama un tanto desolador en un artículo publicado en septiembre en la revista PloS Biology. Allí comentó que el número de animales alojados en espacios protegidos supera ampliamente a los tigres salvajes y que solamente 1000 de los últimos son hembras reproductoras.

Las causas del fenómeno, y su principal responsable, son conocidas. La caza del tigre y sus presas, el avasallamiento del hábitat natural y la falta de políticas y leyes de conservación han llevado a que ocupe en la actualidad alrededor de un 7% del territorio histórico en el que residía. Frente a esta realidad, Walston opinó que por el momento la salida “posible y pragmática” consiste en el adecuado mantenimiento de áreas protegidas habilitadas, denominadas sitios de origen.

Alrededor del 70% de los tigres remanentes residen en dichos sitios. Son 42 y se encuentran dispersos en diferentes países entre los que se destacan la India, Indonesia y Rusia. Cuentan con la infraestructura necesaria para alojar en una pequeña extensión de terreno a más de 25 hembras en condiciones de reproducirse, pero muchos de ellos en la actualidad también han visto disminuida su población. Sólo 5 de ellas, ubicadas en la India, funcionan con niveles de ocupación cercanos a su capacidad total. Para Walston, si se lograran completar redituaría un incremento del 70% en la población del mundo.

A pesar de experiencias exitosas como la del Parque Nacional Nagarahole, al sur de la India, en donde en los últimos 30 años el numero de tigres se ha incrementado en un 400%, otras naciones tales como China, República Democrática de Corea, Vietnam y Camboya no registran sitios fuentes. En Rusia y Nepal -luego de que algunos organismos recortaran su apoyo- se observaron disminuciones preocupantes en la cantidad de tigres presentes en los sitios.

Según estimaciones de los científicos, las 42 áreas requieren una inversión total anual de 82 millones de dólares para un correcto desempeño. Pero actualmente con lo aportado por los estados, las organizaciones no gubernamentales y los donantes particulares, se logra redondear una cifra mucho menor, alrededor de 47 millones. Será uno de los temas a tratar en Rusia, en donde los líderes decidirán gran parte de la suerte de los últimos tigres salvajes que habitan el planeta.

Imagen: Dimitar Nikolov-Flickr