sábado, 20 de noviembre de 2010

Las ballenas sufren quemaduras solares



Mucho se ha hablado acerca de lo peligroso que resulta en los seres humanos la exposición al sol y sus radiaciones ultravioletas durante periodos prologados y en horarios desaconsejados. No tanto se ha comentado acerca del impacto que dicha exposición suele tener en algunos animales salvajes. Según un grupo de científicos, las ballenas lamentablemente lejos están de resultar inmunes. Les vendría bien un protector solar.

Laura M. Martinez-Levasseur, investigadora de la británica Universidad de Londres, lideró un grupo de científicos que se dedicó a estudiar la piel de los cetáceos que transitan por el tropical Golfo de California, en el Océano Pacífico. Durante el periodo comprendido entre 2007 y 2009 fotografiaron varios ejemplares de tres tipos diferentes de ballenas: azules, rorcuales y cachalotes. No sólo encontraron en ellas lesiones en la piel típicamente generadas por hongos o virus, o en el peor de los casos el ataque de algún rabioso predador, sino que además identificaron ampollas que suponían vinculadas a un involuntario baño solar.

La confirmación, publicada recientemente en la revista Proceedings of the Royal Academy of Sciences B, vino de la mano del estudio de muestras de piel obtenidas de las ampollas. Con tinciones especiales y la ayuda de un microscopio detectaron cambios en el tejido visibles en casos de quemaduras solares importantes. Ninguna la paso bien con el sol, pero mayor cantidad de lesiones fueron observadas en las azules, caracterizadas por una piel más clara. Los rorcuales gracias a una piel más oscura y pigmentada tuvieron menos complicaciones.

Según los investigadores, nuevos estudios deberán determinar las implicancias que esto puede tener en el desarrollo posterior de cáncer de piel en los cetáceos. También si el poseer una piel más pigmentada se traducirá luego en alguna ventaja evolutiva. Por el momento, las ballenas necesitan salir a la superficie para respirar o sociabilizar con pares. También requieren un protector solar. El que tenían, la debilitada capa de ozono, ya no cuenta con el mismo factor de protección.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Una telaraña para el Hombre Araña



De haber sido descubierta con anterioridad es probable que la lucha contra el crimen no hubiera sido tan difícil para el joven Peter Parker, un superhéroe más conocido como el Hombre Araña. Ni los tentáculos del Doctor Octopus, mucho menos la furia del villano Kraven, habrían resistido demasiado a una telaraña encontrada en los confines selváticos del continente africano, exactamente en la Isla de Madagascar.

Un grupo de científicos liderado por Ingi Agnarsson, de la Universidad de Puerto Rico, fue contundente en las conclusiones de un artículo publicado en septiembre del corriente año en la revista científica PLoS ONE. Luego de un análisis detallado, los investigadores afirmaron que el hilo de seda que forma las redes de dichas telarañas malgaches constituye el material biológico más resistente conocido hasta la fecha. La responsable es una araña denominada Caerostris darwini, que a pesar de que nada parece tener que ver con aquella radiactiva que pico a Parker, cuenta también con superpoderes

El arácnido es capaz de generar redes de 2.8 metros cuadrados suspendidas sobre lechos de agua tales como ríos o lagos. También unos corredores que superan los 10 metros. Todo con materiales de gran calidad, nada menos que fibras de seda dotadas de fortaleza, gran elasticidad y capacidad de absorción de energía. Agnarsson pudo determinar que son dos veces más resistentes que las producidas por otras arañas estudiadas, así como diez veces más irrompibles que las fibras de igual diámetro de un compuesto de gran utilidad industrial denominado Kevlar.

Al permitir traslaciones y la captura de presas que vuelan por encima de la columna de agua, la telaraña se transforma en una verdadera ventaja evolutiva para Caerostris darwini. Si logran ser aprovechadas como modelo, las fibras se traducirán también en un punto de partida para el desarrollo de materiales más eficientes para diversas aplicaciones en industrias. Por último, si alguien se cruza por las calles de Nueva York con el Hombre Araña por favor que no olvide comentarle acerca de este descubrimiento. Se sabe que el crimen no descansa, también evoluciona.