martes, 15 de julio de 2014

Vareniclina más parches con nicotina, un combo para dejar de fumar






Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) el tabaquismo es una de las mayores amenazas para la salud pública que ha tenido que afrontar alguna vez el mundo. Cada año mata 6 millones de personas. Cada seis segundos una persona muere a causa del tabaco en algún rincón del planeta. Que produce cáncer de pulmón o infartos, que daña tu vida sexual, o que atenta contra la salud de tus hijos, no te lo comunica solamente la OMS sino las propias tabacaleras desde el paquete de cigarrillos. ¿Qué no lo podés dejar? Con la combinación entre vareniclina y parches de nicotina más de la mitad de los pacientes está en condiciones de hacerlo según un reciente estudio.

El tabaquismo es considerado por los médicos como una enfermedad y dentro de la opciones terapéuticas disponibles existe un abanico de fármacos que van desde las terapias de reemplazo de nicotina -en forma de chicles o parches cutáneos- hasta otros como el bupropión y la vareniclina. David Gonzales, científico de la universidad norteamericana de Oregon,  publicó en la revista JAMA durante 2006 un ensayo en el que determinó que aproximadamente 44% de los fumadores bajo tratamiento con vareniclina se mantenían en abstinencia al menos durante un periodo de tres meses.   

Coenraad F. N. Koegelenberg, científico de la universidad sudafricana de Stellenbosch, logró por medio de la combinación entre vareniclina y parches de nicotina que el 55.4 % de los pacientes se mantuvieran en abstinencia durante el mismo periodo. También publicó recientemente esos resultados en JAMA.

Vareniclina actúa directamente sobre núcleos de neuronas ubicadas en la base del cerebro.  Allí ocupa receptores habitualmente utilizados por la nicotina. Disminuye la liberación de la hormona dopamina, sustancia responsable de la dependencia al tabaco. Como todo medicamento, vareniclina tiene indicaciones y contraindicaciones, efectos beneficiosos pero también otros potencialmente adversos.

Las reacciones indeseables más comunes vinculadas son náuseas, insomnio y dolor de cabeza. No tan frecuentes, pero sí más preocupantes, son algunos eventos psiquiátricos también reportados: cambio de humor, comportamiento agresivo y errático, agitación, depresión, ideación y comportamiento suicida. Lo último relatado llevó a que autoridades sanitarias de diversas partes del mundo recomendaran fuertemente su empleo exclusivamente bajo prescripción y vigilancia médica.

Dejar de fumar suele ser un proceso que requiere voluntad, pero también asistencia médica. Según algunos estudios solo el 7% de los pacientes que lo intentan por sí solos logran mantenerse alejado del nocivo hábito pasado el año. La consulta a un médico, y el tratamiento con alguna de las opciones disponibles, incrementa en forma marcada las posibilidades.

lunes, 7 de julio de 2014

Nanotecnología para lesiones en el campo de batalla




En los tiempos que corren, en donde la paz perpetua se obnubila con temporales armisticios, algunas iniciativas que buscan mitigar los efectos devastadores de los conflictos armados son bienvenidas. Aunque en este caso cuenten con la subvención del Departamento de Defensa de los Estados Unidos.

Con la  ayuda económica de ese organismo un grupo de investigadores del campo de la nanotecnología, liderados por Erín Lavik -científica de de la universidad norteamericana Case Western Reserve-, intentan evitar que se derrame tanta sangre en medio de un bombardeo.  Según algunas estadísticas el 79% de las lesiones de soldados en combate se deben a explosiones. La sola exposición a la onda de sobrepresión generada por un explosivo es suficiente muchas veces para desencadenar daños en varios órganos internos y sangrado activo.  Además frecuentemente los soldados pueden sufrir injurias vinculadas al impacto de objetos que salen despedidos o por ser directamente ellos los arrojados contra estructuras vecinas. La principal causa de muerte en población civil expuesta, y con edades entre los 5 y 44 años, son las hemorragias no controladas.

Lavik en su laboratorio expuso ratones a ondas de sobrepresión. Pudo constatar la presencia de lesiones fundamentalmente en los pulmones, pero también en hígado y riñones. Luego de una hora de cesado el estímulo el 60% de los animales se encontraban vivos. A otro grupo de ratones aplicó el mismo nivel de presión, alrededor de 20 psi durante 8 milisegundos, para inmediatamente tratarlos con una suspensión de partículas nanotecnológicas diseñadas para detener el flujo de sangre. En este caso el 95% de los animales sobrevivió transcurrida la hora. Divulgó los resultados de su estudio en un artículo publicado recientemente en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).

La suspensión hemostática en desarrollo es otra de las tantas posibles aplicaciones de la nanotecnología. Una rama de la ciencia encargada del diseño, manipulación y aplicación de materiales de minúscula escala. Un nanómetro equivale a la mil millonésima parte de un metro. Las partículas procoagulantes sintetizadas tienen un diámetro que ronda los 500 nanómetros. Son esféricas, con propiedades especiales vinculadas a su diminuto tamaño. Una vez administradas migran hasta los sitios de sangrado activo. Lavik las encontró en mayor medida en pulmones. Constituyen verdaderas plaquetas sintéticas que remedan a las células sanguíneas naturales y desencadenan la formación de coágulos o trombos.

El manejo de las hemorragias en el campo de batalla supone un desafió para emergentólogos  y rescatistas. Aquí es vital el tratamiento  temprano del herido. Cada minuto vale oro, pero las opciones prehospitalarias aplicables en el mismo campo de batalla no abundan. En la actualidad se limitan a la administración de fluidos destinados a mantener la presión arterial y evitar el colapso circulatorio de varios órganos,  secundario a la pérdida interna de sangre. Otras opciones como las transfusiones de sangre total o plaquetas generalmente quedan vedadas hasta la llegada al ámbito hospitalario.

Mientras los científicos luchan por desarrollar una terapia precoz, segura y eficaz, caen bombas en Gaza, Irak o Ucrania.  Paradójicamente el desarrollo de armamento bélico muchas veces se nutre también de la nanotecnología. "El estado de paz entre hombres no es un estado de naturaleza, es más bien un estado de guerra en el que si bien  a veces las hostilidades no se han declarado existe una constante amenaza de que lo hagan”, detonó el filósofo alemán Immanuel Kant. “El estado de paz debe ser instaurado”, recomendó  luego. Lo hizo con la confianza que se tiene un médico que prescribe el mejor de los medicamentos. 

Imagen: Atin/Flickr